La centella asiática (Centella asiatica, también llamada gotu kola) es una planta medicinal usada desde hace miles de años en la medicina tradicional asiática y africana, con evidencia moderna que respalda varios de sus usos, sobre todo para la piel, la circulación y la cicatrización.
Cicatrizante y regeneradora: estimula la producción de colágeno, favorece la proliferación de fibroblastos y acelera la curación de heridas, quemaduras y cicatrices postquirúrgicas.
Útil en:
Heridas leves, quemaduras pequeñas.
Estrías y flacidez (mejora la elasticidad y textura de la piel).
Psoriasis, dermatitis atópica, eccemas (por su acción antiinflamatoria y dermoprotectora).
Acné y secuelas (como coadyuvante para mejorar la apariencia de la piel).
Venotónica y antiinflamatoria: mejora la circulación en insuficiencia venosa, reduce hinchazón, pesadez en piernas y síntomas de varices.
También se usa en hemorroides y edema por mala circulación.
Ansiolítica suave y neuroprotectora: se usa para:
Reducir ansiedad, estrés y fatiga.
Mejorar atención, concentración y memoria, especialmente en adultos mayores o con deterioro cognitivo leve.